Cínicos e incongruentes

Por: Ricardo Alemán

Apropósito de la severa crítica que —durante dos días consecutivos— formuló Felipe Calderón sobre los regímenes priistas —nada democráticos, autoritarios y hasta criminales—, aquí concluimos que en una democracia naciente y en los acelerados tiempos electorales que vivimos, resulta saludable el debate público de los gobiernos, sus políticos y partidos.

Y en congruencia con la incuestionable crítica que hizo el Presidente sobre los represores regímenes del PRI, hoy debemos censurar el cinismo y la incongruencia de los políticos azules, sus gobiernos y su partido. ¿Por qué sostenemos que son cínicos e incongruentes los políticos y gobiernos del PAN? Porque los hechos lo demuestran.

Muchos jóvenes que en julio de 2012 votarán por primera ocasión, no saben que, durante más de seis décadas, los llamados “apóstoles de la democracia” —como se les conocía a los panistas— criticaron con todos los instrumentos a su alcance los excesos del presidencialismo priista. ¿Cuáles excesos?

Que el Presidente en turno hacía campaña presidencial a favor de su elegido; que los tapados se valían del dinero público para promocionar sus ambiciones presidenciales; por años reclamaron que los aspirantes a la silla presidencial renunciaran a sus cargos desde el momento en que mostraban ambiciones, para no valerse del dinero público y del cargo…

Los políticos del PAN eran especialmente críticos de la picaresca del tapado, la cargada, el dedazo, la bufalaza y el delfinato. Más aún, hace apenas cinco años, un solitario y poco conocido panista, llamado Felipe Calderón, encabezó una rebelión contra las prácticas de origen priista que intentó imponer en el PAN el “presidente del cambio”. ¿Se acuerdan de él? Se llama Vicente Fox.

Bueno, pues resulta que pertrechados con una buena dosis de cinismo y arropados con una incongruencia que los muestra irreconocibles, los políticos, gobernantes y líderes del PAN hoy son casi idénticos a los políticos, gobernantes y líderes del PRI a quienes criticaron por décadas. En pocas palabras, que el PAN que hoy está en el poder presidencial, hace casi todo lo que criticó el PAN en sus tiempos de opositor. O, si se quiere, de viejo hace todo lo que cuestionó de joven. ¿Quieren pruebas?

Cínico, Fox reclama hoy “la cancha pareja” y acusa “mano negra” en la sucesión presidencial del PAN. En su incongruencia de siempre olvida que él hizo todo por imponer a Santiago Creel. Pero la verdadera perla se encuentra en una entrevista que le hizo Adela Micha a Felipe Calderón —entonces precandidato presidencial del PAN—, sobre la ventaja que entonces tenía Santiago Creel, secretario de Gobernación.

Era el 22 de noviembre de 2004, cuando Calderón recordó que pidió a Creel renunciar a Gobernación. ¿La razón? “Que un cargo público como ése trae aparejada una alta exposición pública, cuenta con un equipo de gente y recursos que ponen en desventaja a sus contrincantes”. Un reclamo idéntico lo hizo el 24 de febrero de 2005. ¿Qué tal? Hoy, en absoluta incongruencia con la historia de su partido y con su pasado, Calderón hace campaña presidencial y destapó a su delfín, Ernesto Cordero, al que, sin más, le permite hacer campaña desde la Secretaría de Hacienda.

Más aún, con un cinismo extremo, Ernesto Cordero no sólo aceptó que era el tapado y que fue impuesto por el dedo presidencial, sino que organizó una grosera cargada que lo lanzó como precandidato. Y, por si fuera poco, Cordero recorre el país con dinero público y, claro, cobra como secretario de Estado, usa todo el boato oficial y se beneficia del cargo para su campaña. Pero no es todo. En Guanajuato dijo estar “totalmente seguro” de que sería Presidente. Además de incongruente y cínico, resultó arrogante. ¿Qué no era esa la expresión preferida del priato, que se sabían seguros del dedo y del “voto corporativo”? Y quiere ser Presidente.

Pero en caminos idénticos anda Alonso Lujambio. Apenas ayer organizó su cargada, con dinero público, desde hace semanas recorre el país con dinero público y se promueve con dinero público… ¿Y quién en el PAN dice algo? Y lo mismo ocurre con Javier Lozano, Heriberto Félix, con gobernadores y legisladores azules. Es decir, desde Felipe Calderón hasta el más humilde aspirante presidencial, todos han recurrido al cinismo sin límite y exhiben de manera grosera la incongruencia con su historia y su doctrina. Hacen todo lo que criticaron.

EN EL CAMINO

Dicen los que saben que el PAN y el PRI están a un paso de un acuerdo. Y en una de esas salen las reformas. Al tiempo.

Twitter:
@RicardoAlemanMx

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